
Deje de adivinar con respecto a la esterilización por UV
La mayoría de los sistemas de esterilización por UV son, en esencia, “cajas negras”. Solo hay que encender el interruptor, esperar lo mejor y reemplazar las bombillas cuando el calendario lo indique. Es como jugar a adivinar, y, francamente, es algo bastante estresante.
Queríamos solucionar ese problema. Por eso, incorporamos un sistema de monitoreo de energía directamente en el circuito del balastro y de la lámpara. Ahora, en lugar de seguir un horario preestablecido, se puede contar con datos reales.
Cómo funciona en realidad
Las lámparas UV-C son complicadas. Una lámpara puede seguir brillando en color azul intenso, pero podría haber dejado de matar gérmenes hace horas o días. No se puede ver eso a simple vista. Pero la electricidad sí lo sabe.
Nuestros sensores monitorean la tensión y la corriente en tiempo real. Cuando una lámpara comienza a debilitarse, su perfil eléctrico cambia. Detectamos ese cambio y le enviamos una notificación antes de que la esterilización falle. Ya no tendrá que preguntarse si el equipo realmente está cumpliendo con su función.
Detalles sobre el hardware
Utilizamos controladores inteligentes que envían toda la información a un panel de control remoto. Esto significa que puede saber exactamente cuántos kWh se gastan en cada ciclo en todas sus líneas de producción.
Existen algunos sacrificios. La caja de control es un poco más grande para albergar todo el equipo adicional. También se necesita una conexión de red estable para recibir las actualizaciones. Además, si su taller está lleno de motores que generan mucho ruido eléctrico, será necesario utilizar cables blindados. De lo contrario, la señal se verá afectada.
Qué beneficios ofrece esto
Lo mejor es que ya no tendrá que registrar manualmente las horas de uso de las lámparas. Sabrá exactamente cuál es el costo energético de cada ciclo. Además, podrá reducir el desperdicio al automatizar el apagado de las lámparas cuando el sistema está inactivo.
Así, lo que antes era simplemente un dispositivo de iluminación se convierte en algo que realmente se puede medir. Basta con conectarlo a su red y dejar de adivinar cuándo las lámparas ya no funcionan.