
Cómo lograr una curación adecuada con luz UV, sin problemas
Básicamente, la curación con luz UV es simplemente otra forma de decir que utilizamos luz para convertir la tinta líquida en una forma sólida. Este proceso ocurre rápidamente. Pero para que funcione en diferentes anchuras y velocidades de producción, se necesita un sistema que no limite las posibilidades de manejo. Por eso elegimos un diseño modular.
Escalar la producción sin estrés
El problema es que, si decides aumentar la velocidad de la cinta transportadora, la tinta se extenderá por todo el superficie del producto, a menos que se suministre más energía luminosa. La mayoría de los sistemas requieren que se modifique toda la instalación para añadir algo más de potencia. Nuestro sistema no es así: puedes simplemente añadir más lámparas a medida que necesites. Pero ten en cuenta que más vatios significan mayor carga en el suministro de energía. Asegúrate de que tus transformadores puedan soportar ese aumento inicial de carga cuando las lámparas comiencen a funcionar; de lo contrario, podrías enfrentarte a problemas graves.
Lidiar con el calor
Dentro de la máquina, tenemos lámparas de alta intensidad ubicadas dentro de cámaras de aluminio reflectante. Estos reflectores no sirven solo como decoración; también ayudan a dirigir la luz directamente hacia el producto, evitando así el desperdicio de energía. Utilizamos vidrio de cuarzo para los revestimientos, ya que permite que la luz UV pase sin bloquearla.
Pero hay un problema: estas lámparas se calientan mucho. Si no se controla este calor, los materiales sobre los cuales se imprime se deformarán. Hemos incluido un sistema de enfriamiento por aire para mantener las temperaturas bajo control. Si los ventiladores se dañan o se obstruyen con polvo, tendrás problemas. Podría disminuir la calidad de la impresión, o incluso derretirse el material si se imprime sobre plástico fino.
Mantener el sistema en funcionamiento
Hemos diseñado estos sistemas de manera que se puedan instalar fácilmente. No es necesario reconstruir toda la línea de producción para utilizarlos. Además, los soportes son ajustables; puedes acercar o alejar las lámparas del producto para lograr la intensidad de curación deseada. Es un ajuste sencillo, pero es la única forma de obtener resultados perfectos.
En cuanto al mantenimiento, cambiar las bombillas es un trabajo manual, pero no debería ser difícil. Utilizamos conectores estándar, por lo que puedes reemplazar una bombilla dañada en unos minutos.
Recuerda que las bombillas UV pierden su eficacia con el tiempo. Después de unos miles de horas de uso, ya no son tan eficaces. Cuando notes que la curación no es adecuada, tienes dos opciones: reducir la velocidad de la línea de producción o reemplazar las bombillas por otras nuevas.